Accesorios y detalles
Los faroles
Salvo los faroles de los coches de gala, landós, etc., los faroles deben ser sencillos pero de buen gusto. Los faroles de latón no tienen cabida en los coches de tradición; se elegirán negros, salvo el sombrerete o chimenea, que puede ir ribeteado de latón o metal blanco, igual que el aro del cristal delantero y el cuerpo del farol (que contiene la vela). El cuerpo suele ser negro, porque se manipula mucho.
Es importante la calidad del reflector, así como la fuente de luz: vela, alcohol o parafina.
El cristal puede ser plano, curvo o biselado.
Hay dos tipos de faroles: los que encajan en un portafarol cónico y, menos comunes, los que se fijan en un soporte.
El cristal delantero es redondo u ovalado en los faroles redondos, y ovalado en los cuadrados.
El farol redondo resulta práctico en la mayoría de los coches. También es importante su tamaño en proporción al coche.
En concurso, los faroles deben llevarse y las velas haberse encendido previamente y luego apagado, para demostrar que el farol funciona.
De día los faroles no son obligatorios, pero realzan el enganche.
El paragüero
De mimbre rematado en cuero, se sujeta con correas de cuero.
El portacuerno
Se lleva a la derecha y se encuentra sobre todo en los coaches.
Mandiles y mantas
El conductor debe proporcionar mantas a sus pasajeros para protegerlos; él lleva un mandil.
El estuche del reloj
De cuero, colocado de modo que quede protegido de golpes y de la lluvia.
Los triángulos reflectantes
Son obligatorios y deben cumplir el Código de circulación: un coche de caballos se considera un remolque arrastrado por caballos. Los dos reflectantes se colocan preferiblemente en el eje.